
Estamos en una época en la que el estrés está a la orden del día, bien por motivos laborales o personales, la dinámica de vida que hemos establecido, sobre todo en las ciudades, provoca que muchos ciudadanos padezcan este sentimiento.
Existen diferentes tipos, uno poco conocido pero que seguramente sufran muchas personas es el llamado stresslaxing.
Es posible sentirlo cuando uno intenta relajarse, pero no es capaz por el hecho de estar ocupado en aquello que genera el estrés.
Ocurre a menudo en épocas de mucha carga en el trabajo o de estudio, intentar relajarnos o desconectarnos es imposible debido a que nuestra mente se encuentra alojada en pensamientos relacionados con el mundo laboral o académico, fuente de ese estrés.

Todo por esa dificultad de desconectar causada principalmente por los celulares y las redes sociales, que nos mantienen 24 horas localizables y con los ojos puestos en otra dimensión.
Este fenómeno se ha extendido tanto que en 2020 el diccionario Urban Dictionary recogió el término y la Asociación Estadounidense de Psicología hizo el cálculo de que entre un 30 y un 50 por ciento de la población lo padecía cuando intentaba relajarse.
Para prevenirlo, es importante saber separar lo laboral de lo personal, teniendo un celular exclusivamente para el trabajo que, al salir de él, desconectemos. En caso de no tenerlo, conviene apagar las notificaciones del correo electrónico del trabajo para intentar así mantenerse aislado.
De igual manera, el ejercicio físico o ejercicios como la meditación o el yoga pueden contribuir a generar esa desconexión necesaria.